Francisco Hernández Jr. padece el síndrome de Asperger, una variante suave del autismo que da pie a disfunciones sociales y comportamientos aislados y obsesivos. Es por cierto una enfermedad típica de genios, tales como el pianista Glenn Gould o el director de cine Tim Burton. Francisco no tiene amigos, no expresa sus emociones cuando las tiene y no es fácil saber a qué atenerse con él.
En los hospitales se pueden encontrar antiguos soldados y rebeldes, y hombres, mujeres y niños víctimas de la guerra. Por ello elegí estos centros para llevar a cabo un trabajo fotográfico: como metáfora de la locura colectiva que ha asolado a esta región durante las últimas décadas, reflejada en los ojos de los pacientes.
Dirk Enke regresa en sus reflexiones a la hipocresía, a la brillante superficie del fútbol profesional, a esos hombres que tienen que refrenarse, no mostrar jamás debilidad. "El tema de la depresión es un tabú en el fútbol.(...)'si me tratan en la clínica, adiós al fútbol. Y es lo único que sé hacer".
La emergencia de las vanguardias posibilitó que la pintura psiquiátrica se proyectara fuera de los muros manicomiales. Los locos, que podían ser artistas, mostraron su obra no sólo como un reflejo de sus procesos morbosos, sino también como obras de arte capaces de conmover por la originalidad de sus formas y de sus contenidos. Las obras mostraban los tenues límites entre la creación de artistas sanos o enfermos, erigiéndose como un hecho cultural mas allá de las etiquetas, a menudo peyorativas, que imponían los diagnósticos psiquiátr
Asimismo, han reclamado menos medicamentos y más viviendas tuteladas y atención domiciliaria, así como prevención y rehabilitación para que estos enfermos no se conviertan en crónicos.
Las organizaciones que trabajan con enfermos mentales (esquizofrenia, por ejemplo) y discapacitados intelectuales (síndrome de Down y otros) calculan que alrededor de un 20% de ellos se está quedando sin cobertura en la Ley de Dependencia, algo que también acreditan los trabajadores sociales que valoran a los dependientes en sus casas, aunque no se atreven a poner una cifra concreta.
No se trata de una noticia. Es un grupo de Flickr.com que lleva ya bastante tiempo funcionando: "This is a worldwide group for anyone interested in issues of mental health and the people who are family, patients, family of patients, or patients in a family." Un grupo de trabajo interesado en la salud mental, y en los pacientes y familiares.
No es que aclare mucho. Pero es de lo poco que he visto publicado en prensa
Nadie se ha preguntado en este artículo sobre las condiciones de vida de este enfermo ni de su madre. Sólo hablan de denuncias. ¿Denuncias? ¿Es partidario el periodistas del famoso "internamiento involuntario"? Culpan al enfermo, y culpan a la madre, pero hasta hoy, ¿quién más se preocupaba de ellos?
Mil enfermos mentales con esquizofrenia de la Comunitat Valenciana se quedarán a partir del próximo lunes sin asistencia ni seguimiento en su domicilio ni en los centros de día. Las asociaciones de familiares que se encargan de este servicio suspenderán su actividad por falta de fondos al no haber cobrado el millón de euros de subvención de la Conselleria de Sanidad.
Los enfermos mentales son los eternos malditos y olvidados, porque de ellos solo se acuerdan sus familias y los psiquiatras y profesionales que los atienden, quienes ayer reclamaron en Valencia una revisión del baremo de la Ley de la Dependencia para incorporar la discapacidad mental que ahora ni se plantea